Misiones militares en el exterior: ¿engaño y traición?

El Ministerio de Defensa, ahora dirigido por Margarita Robles, aunque no se sabe muy bien hacia dónde, ha publicado el resumen de gastos de las denominadas “misiones en el exterior” de cara a su explicación por dicha ministro mañana, 5 de Febrero de 2019, en el Congreso. Dos apuntes previos: uno, que Margarita, con su acostumbrada estulticia y demagogia vacua nada nuevo ni verdadero va a decir y todo lo va a justificar; y dos, QUE dicha denominación, ya de por sí vaga, es la última de una serie –fueron misiones “de paz” y luego “humanitaria”– de burda propaganda con la que se busca falsear la realidad y embaucar a propios, los mismos militares, y extraños, a los españoles en general.

El coste de las 18 misiones en las que se ha participado durante el año 2018 –y se sigue participando en 2019–, fue de 838,5 millones de euros, habiendo intervenido 2.500 efectivos.

Algunos detalles de dichas misiones y gastos son: la participación en las Fuerzas Navales Permanentes de la OTAN para dotar a la Alianza de una “seguridad marítima permanente” en la que participamos con buques de la Armada en el Mediterráneo y el Atlántico Norte tuvieron un coste de 123,68 millones de euros; en el Líbano, los 610 efectivos desplegados cotaron 112,5 mill./€; en Irak, con 151 efectivos, 10,81 mill./€; en Malí, con 310, 83,89 mill./€; en el Golfo de Somalía, contra la “piratería”, costó 73,10 mill./€; en misiones de “adiestramiento de fuerzas militares locales” de Somalia (2,57 mill./€), República Centroafricana (8,92 mill./€) y Gabón (19,47 mill./€); en Letonia, como “medio de disuasión contra Rusia”, 310 efectivos y 69,23 mill./€; como “policía aérea” en Lituania, 51,75 mill./€; la “Operación Sophia” de “lucha contra la inmigración ilegal y las redes de tráfico de personas en el Mediterráneo” costaron 62,8 mill./€; la  “Sea Guardian” para “luchar contra el terrorismo y otras amenazas”, 24,06 mill./€; la presencia en Colombia (1,65 mill./€) y Bosnia (0,34 mill./€); por último, la batería antimisiles en Turquía costó de 41,96 mill./€.

En realidad, tales misiones vienen sirviendo desde siempre para dos cosas que Defensa nunca reconocerá: para obtener fotografías sentimentaloides y de propaganda igualitas a las de la publicidad de videojuegos que de inmediato dicho ministerio inserta en las redes sociales para consumo propio –nada peor que creerse la propia propaganda– y ajeno, que, por cierto, por reiterativas resultan cansinas, y para que los militares estén fuera de casa, bien lejos de lo que aquí ocurre, y mejor pagados, ya que la mayor parte de dichos gastos son en pingües dietas.

Lo que tampoco dice Defensa de tal gasto, es que de nuevo se ha pasado del presupuesto asignado que es de 300 millones de euros, habiendo cubierto el exceso con los “fondos de contingencia” que Sánchez, como sus antecesores, autorizaron a dedo cual reyes Midas, una prueba más de que dichas misiones están desorbitadas, prácticamente ninguna se justifica, son anticonstitucionales y alguna incluso ofensiva hacia terceros países que nada nos han hecho; sin descartar que alguna de ellas pueda cualquier día acabar metiéndonos en algún conflicto de esos que ni nos va ni nos viene, y de los que se suele salir escaldado.

Tampoco dirá Margarita que las pretendidas justificaciones de varias de esas misiones, que hemos resaltado en negrita, son falsas, porque lo de la “piratería” a estas alturas ya no se lo cree nadie –de hecho dicha misión está en tela de juicio por fin después de casi dos décadas de falsedades y despropósitos–; lo de “adiestrar fuerzas locales” en países como los señalados, donde dichas fuerzas están más que fogueadas, es absurdo; lo de “disuadir a Rusia”, que no nos amenaza militarmente, es de risa en muchos aspectos, si no fuera para llorar en otros, pues en realidad es lo contrario, es decir, que con dicha intervención lo que EEUU y la OTAN pretenden es amenazar y tocar las narices al oso ruso, y, por último, y cual guindas del pastel de mentiras se las llevan la operación Sophia, en realidad la forma en la que los países de la UE encubren y colaboran en el tráfico de inmigrantes protegiendo y ayudando a las ONG,s que los realizan, en vez de lo contrario que se afirma, y lo de la Sea Guardian que no hay por dónde cogerlo porque el terrorismo, como vemos, está en casa mucho más que fuera de ella, porque todos los gobiernos y partidos europeos, salvo algunos honrosos casos que por ello son vilipendiados hasta lo increíble –y ya saben a quienes nos referimos en cada país–, no están por la labor de verdad de proteger a sus ciudadanos, sino todo lo contrario, por lo que no adoptan las medidas lógicas, justas, legales, expeditivas y legítimas que tendrían que adoptar para acabar con dicha lacra que de vez en cuando nos da algún susto más que dramático, sin que sirva de escarmiento.

Pero es que en el caso español, que es el que nos importa, para lo que sí vienen sirviendo las famosas misiones, lo que Margarita tampoco dirá, es para lo que todos los políticos y gobiernos han consensuado, aquí sí de verdad, desde hace décadas: mantener a nuestras FFAA distraídas, sobrecogidas –o sea, cogidas por el sobre– y fuera de casa y cuanto más lejos mejor, alejadas de las gravísimas amenazas internas que la aquejan, las cuales han jurado combatir, no sea que a algún militar que lo fuera de verdad –¿hay alguno?– se le ocurriera recordar el juramento que hizo y releer el artículo 8 de la Constitución y….; y es que son los propios militares los primero en aceptar y entrar en dicho juego, haciendo bueno aquello de que “cuanto más lejos del amo y del mulo, más seguro” y se pirran por irse a “defender nuestra libertad y seguridad” (¿?) en… el más, mucho más allá.

No se pierdan, y no es por presunción, el detallado informe que elaboramos en Diciembre de 2017 sobre todas y cada una de la misiones en el exterior de nuestras FFAA, el cual recabó grandes elogios de personas e instituciones independientes, pero que fue ninguneado, despreciado y silenciado, lo que nos honra y avala, por el Ministerio de Defensa; que da igual que lo estuviera entonces dirigido por Cospedal, como ahora por Robles.

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2 thoughts on “Misiones militares en el exterior: ¿engaño y traición?”

  1. cito el evangelio (I Tesalonicenses, 5):
    “Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces mismo, de repente, vendrá sobre ellos la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta; y no escaparán.”

    Todo ese vocabulario de “paz y seguridad” ya sabemos lo que significa: quieren Paz pero sin la debida Justicia, por eso necesitan la “seguridad”, para vivir tranquilos, mientras hacen lo que les da la gana con enorme egoísmo y ofensa a Dios (territorios ocupados, invasión de países, robo de recursos naturales, etc).

    Está bien responder adecuadamente a nuestros aliados y colaborar con ellos, pero sin menoscabar la defensa de España, que es la principal misión de nuestro ejército.

    1. Estimado amigo: exacto. Esa es nuestra opinión resumida en sus dos últimas líneas: colaborar siempre y cuando tengamos algún interés que defender, pero mucho después de que España esté como debería estar. De verdad que da gusto no sentirnos “los últimos de Filipinas”. Fuerte abrazo

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